martes, 13 de octubre de 2009
El tren de mis emociones
Pero la verdad es que me sentía mal y no pude escribir.
Ahora tengo el ánimo para hacerlo porque ya pasó un poco de tiempo. Y porque aunque mi perspectiva tiende a mantenerse la misma (porque no he cambiado de ángulo), de alguna manera trato y seguiré tratando con todas mis fuerzas de asomarme, acercarme, entender un poco la perspectiva de esas otras personas, que han formado parte de mi vida y que a sabiendas o sin saberlo la han enriquecido con experiencia.
Se llama "el tren de mis emociones" porque estas últimas semanas pienso que me subí a un tren que me ha llevado a recorrer diferentes estaciones de mi alma. Algunas muy visitadas, otras muy olvidadas, unas muy agradables y cuidadas, pero otras completamente desconocidas y oscuras.
En esta entrada quiero escribir sobre mi paso por 3 estaciones en particular.
Estación "La Arrimada"
El sólo escribir ese título me provoca tanto desprecio, enojo, frustración, tristeza, impotencia...
El sólo recordar el motivo por el cual pasé por esta estación la semana ante pasada hace que se llenen mis ojos de lágrimas. Todos pasamos por momentos difíciles en nuestra vida y la verdad es que la autocompasión no es lo mío. Pero de la estación "La Arrimada" sólo me queda decir que no es sencilla de entender, no es una estación en donde haya sitio para comer o dormir o hacer cualquier cosa que te guste. No es un lugar donde te sientas bien recibido. Pasé por ahí y por complicados motivos tuve que quedarme ahí varios días, cabe mencionar que de los más deprimentes que he vivido. Sólo Dios, el perdón y el reconvivir con ella, que me lastimó me pudo ayudar a salir de esa estación. El paso por ella me dejó evidencia de cosas que no me gustan de mí y que debo corregir.
Estación "Te deseo éxito en tu vida"
Llegué a esta estación por accidente. Resulta que esperaba ir a la estación "¿Me disculpas por no haber ido?" y encontrar a alguien en quien confiaba y en lugar de eso este tren me llevó hacia esta estación en la cual permanecí 2 días también. Sola y en el recuento de amigos, uno menos. Me se imperfecta, enojona, sentida, gruñona, orgullosa y demás... pero no creo ser mala amiga, trato de entender y aunque me asomo un poquito me sigue doliendo contar -1
Estación "Algún día quisiera gritarlo"
Y se la dedico...
"Di que voy a hacer contigo, DI HASTA CUANDO ESPERARÉ y di que vas a hacer conmigo, si te pierdo moriré". Y heme aquí, en esta estación. Deseando con todas mis fuerzas que lleguen esos días... para ambos.
Nuestra vida es hecha de las experiencias que tenemos cuando nuestro tren pasa por estas estaciones, por decisión propia o de manera circunstancial. Se que seguiré viajando, y espero ser lo suficientemente dócil para aprender de cada estación. Se que Dios quiere enseñarme algo en cada una de ellas. Aunque algunas sean tristes y oscuras, en mi tren no viajo sola.
domingo, 16 de agosto de 2009
Mi anillo del humor y las emociones...
Primero debo decir que ese gancho del cambio de color por el humor es un fraude (según yahoo respuestas), este tipo de anillos no cambian de color por un estado de ánimo, sino por una variación de temperatura. Pero esta información no era de mi conocimiento en el momento en que compré el anillo... así que... fui timada, sin embargo, la tarde que lo compré, y que todavía pensaba que el anillo reaccionaba a mi estado de ánimo, me puse a observar su color. Estaba marrón oscuro, casi negro.
Según me explicó la persona que me vendió el anillo fraudulento, el color café oscuro tiene que ver con la ansiedad. Y bueno, aunque ahora sé que el cambio de color del anillo no tiene que ver con mi estado emocional o anímico, no pude evitar reflexionar un poquito en mi ánimo actual. Debo decir que si de verdad existiera un anillo que con su color reflejara mis emociones, definitivamente sería un arcoiris intermitente, predominando en estos momentos el color marrón y el color negro. Sí, efectivamente soy una persona muy emotiva y en este tiempo un poco ansiosa. La gráfica que describiera mis emociones tendría muchos valles, picos y simas. A diferencia de los temperamentos flemáticos, los cuales probablemente tendrían una gráfica emocional mucho más semejante a una constante.
Ser tan emotiva o si se prefiere "sensible" tiene pros y contras, como todo. Personalmente no he encontrado el balance de los pros y de los contras. De hecho, esta entrada pretende ayudarme un poquito en la búsqueda de ese balance.
Aquí listo algunas ventajas que producen las emociones, a mí parecer :
- Ayudan a comprender con facilidad lo que alguien más puede sentir en una situación. La sensibilidad ayuda a la solidaridad.
- Las emociones son el combustible de muchas formas de arte, una de ellas la música.
- Las emociones nos recuerdan que somos seres humanos y no máquinas. Nos recuerdan que estamos vivos.
- Las emociones pueden convertirse en un catalizador para cambiar algo en nuestro interior o nuestro exterior.
Según mi juicio, algunas desventajas de manejar las emociones a flor de piel son:
- En ocasiones interfieren con el pensamiento objetivo, pues facilitan el disfraz o maquillaje de un hecho, sustituyéndolo con más argumentos emotivos que racionales.
- Pueden provocar inestabilidad en las relaciones interpersonales cuando no son controladas.
- Ayudan a que otras personas perciban a la gente emocional como inmadura.
Según Paul Young, en su libro La Cabaña, las emociones se generan a partir de percepciones, y éstas a su vez están basadas en paradigmas. Él aconseja revisar nuestros paradigmas para poder determinar si la respuesta emocional a una percepción es verdadera o falsa y así, poder convertir las emociones en una ventaja, en vez de una desventaja.
Yo creo ser muy emocional, muy emotiva, muy sensible. Creo también que en muchas ocasiones mis emociones no me han permitido ver el panorama general de una situación, y en otras tantas me han hecho pasar malos ratos. Sin embargo, no quiero mutilarlas de mi vida. Sí quiero controlarlas y dosificarlas. Quiero aprender a sacarles provecho. Analizarlas, aprender de ellas, compartirlas cuando sea debido, reflexionarlas. Pero no quiero hacerlas morir. Porque a pesar de que me han dado problemas, hoy más que nunca me siento viva. Sí. estos días me he sentido ansiosa, enojada y hasta triste. Pero no creo que minimizar estas emociones me haga una mejor persona. No quiero mostrar una "poker face" todos los días de mi vida.
Finalizo con una frase de Lao Tse: "El que domina a otros es fuerte, el que se domina a sí mismo es poderoso". Me gusta esta frase porque hace pensar en control y el control es bueno, pero al menos para mí, "ni tanto que queme al santo, ni tanto que no lo alumbre".