domingo, 16 de agosto de 2009

Mi anillo del humor y las emociones...

La semana pasada me compré ingénuamente un anillo del humor, de esos que supuestamente "cambian de color dependiendo del estado de ánimo en el que te encuentres".

Primero debo decir que ese gancho del cambio de color por el humor es un fraude (según yahoo respuestas), este tipo de anillos no cambian de color por un estado de ánimo, sino por una variación de temperatura. Pero esta información no era de mi conocimiento en el momento en que compré el anillo... así que... fui timada, sin embargo, la tarde que lo compré, y que todavía pensaba que el anillo reaccionaba a mi estado de ánimo, me puse a observar su color. Estaba marrón oscuro, casi negro.

Según me explicó la persona que me vendió el anillo fraudulento, el color café oscuro tiene que ver con la ansiedad. Y bueno, aunque ahora sé que el cambio de color del anillo no tiene que ver con mi estado emocional o anímico, no pude evitar reflexionar un poquito en mi ánimo actual. Debo decir que si de verdad existiera un anillo que con su color reflejara mis emociones, definitivamente sería un arcoiris intermitente, predominando en estos momentos el color marrón y el color negro. Sí, efectivamente soy una persona muy emotiva y en este tiempo un poco ansiosa. La gráfica que describiera mis emociones tendría muchos valles, picos y simas. A diferencia de los temperamentos flemáticos, los cuales probablemente tendrían una gráfica emocional mucho más semejante a una constante.

Ser tan emotiva o si se prefiere "sensible" tiene pros y contras, como todo. Personalmente no he encontrado el balance de los pros y de los contras. De hecho, esta entrada pretende ayudarme un poquito en la búsqueda de ese balance.

Aquí listo algunas ventajas que producen las emociones, a mí parecer :
  • Ayudan a comprender con facilidad lo que alguien más puede sentir en una situación. La sensibilidad ayuda a la solidaridad.
  • Las emociones son el combustible de muchas formas de arte, una de ellas la música.
  • Las emociones nos recuerdan que somos seres humanos y no máquinas. Nos recuerdan que estamos vivos.
  • Las emociones pueden convertirse en un catalizador para cambiar algo en nuestro interior o nuestro exterior.

Según mi juicio, algunas desventajas de manejar las emociones a flor de piel son:

  • En ocasiones interfieren con el pensamiento objetivo, pues facilitan el disfraz o maquillaje de un hecho, sustituyéndolo con más argumentos emotivos que racionales.
  • Pueden provocar inestabilidad en las relaciones interpersonales cuando no son controladas.
  • Ayudan a que otras personas perciban a la gente emocional como inmadura.

Según Paul Young, en su libro La Cabaña, las emociones se generan a partir de percepciones, y éstas a su vez están basadas en paradigmas. Él aconseja revisar nuestros paradigmas para poder determinar si la respuesta emocional a una percepción es verdadera o falsa y así, poder convertir las emociones en una ventaja, en vez de una desventaja.

Yo creo ser muy emocional, muy emotiva, muy sensible. Creo también que en muchas ocasiones mis emociones no me han permitido ver el panorama general de una situación, y en otras tantas me han hecho pasar malos ratos. Sin embargo, no quiero mutilarlas de mi vida. Sí quiero controlarlas y dosificarlas. Quiero aprender a sacarles provecho. Analizarlas, aprender de ellas, compartirlas cuando sea debido, reflexionarlas. Pero no quiero hacerlas morir. Porque a pesar de que me han dado problemas, hoy más que nunca me siento viva. Sí. estos días me he sentido ansiosa, enojada y hasta triste. Pero no creo que minimizar estas emociones me haga una mejor persona. No quiero mostrar una "poker face" todos los días de mi vida.

Finalizo con una frase de Lao Tse: "El que domina a otros es fuerte, el que se domina a sí mismo es poderoso". Me gusta esta frase porque hace pensar en control y el control es bueno, pero al menos para mí, "ni tanto que queme al santo, ni tanto que no lo alumbre".

sábado, 25 de julio de 2009

Un sueño (TMVHEPT2UCIHBWFYFTL)

Me encontraba un poco nerviosa. Con serias dudas acerca de mi cordura. ¿Realmente estaba ocurriéndome esto? ¿Realmente te vería allí?

Estaba tratando de encontrar tu rostro entre tanta gente que caminaba por ahí ese día.
Ya me estaba desesperando. No porque tu llegues tarde, sino porque yo tengo poca paciencia. Decidí llegar antes de lo acordado porque no quería ningún contratiempo. Realmente tenía muchas ganas de verte. Cada minuto que permanecía sentada en esa pequeña banca me parecía eterno. Incrementaba la adrenalina que corría en mi sangre. Mi estómago sentía una sensación extraña. No aguantaba el deseo de verte. ¿Qué aspecto tendrías? Algo que seguramente permanece por siempre es tu mirada... . Esa mirada, tan distinta de cualquier otra. La que atraviesa el alma, mi alma. Seguro que esa mirada tuya te descubriría para mi. Estaba segura que lo haría. Estaba segura que distinguiría tu rostro en un millón. Aunque estuvieras...

¡Un momento! Te vi, te vi, ¡te vi! ¡Hey! Aquí estoy. ¡Mírame! ¡Ay no! ¿te vas? No puedes irte así como así, sin saber que yo estoy aquí, que estoy esperando por ti. Esperando tanto tanto tiempo por ti. ¿Porqué? ¿Porqué veniste tan rápido y te fuiste así? No me miraste, no me hablaste. Estas cruzando la calle y te estas alejando. Comienzo a experimentar olas de emociones altas y bajas, muy altas y muy bajas. No, no, no. Si no corro hacia ti, te irás de aquí y yo me quedaré sin conocer tu mirada. Empiezo a gritarte. Pero no me escuchas. Mis piernas se sienten pesadas, amarradas al pavimento, quiero correr hacia ti, quiero decirte que allí estaba, lista, esperando por ti. Pero mis piernas no responden, no puedo correr. Y mi voz se ahoga en mi garganta. ¿Porqué? ¿Qué me está pasando? ¿Qué es lo que no me deja correr hacia ti? ¿Qué es lo que ahoga mi voz? Me siento desesperada. Había soñado este momento. Me sentía preparada para vivirlo. Y estabas ahí, te reconocí. ¿Porqué te fuiste? ¿Porqué no me esperaste? ¿Porqué no me buscaste más? ¿Acaso estabas jugando conmigo?

Sé que eras tú. Sé que estuviste allí, pero no esperaste por mi ¿Porqué te fuiste? Ni siquiera me dejaste acercarme...

¿Cuándo te volveré a ver? ¿Cuándo te voy a volver a encontrar? ¿Cuándo podré estar cerca de ti? ¿Cuándo podré preguntarte tantas cosas que quiero saber desde hace tanto tiempo?


TMVHEPT2UCIHBWFYFTL

Abro mis ojos. No estoy en el parque. Estoy en mi cama. Fue un sueño. ¿Lo fue?

miércoles, 15 de julio de 2009

Tan cerca, tan lejos

Tan cerca estuve de ti y aun así tan lejos... nunca supe acortar esa distancia. Me sorprende la lejanía que puede poner entre dos personas una actitud fría y el orgullo en todo su apogeo.
Yo siempre te he querido. Eres mi sangre. Y cuando sufres, me duele. Y cuando estas contento, me alegro. Cuando te hacen daño, me ofendo. Y cuando caes, quiero levantarte. Pero todo eso que siento y que hubiera querido hacer por ti, no pude hacerlo. Creo que tu orgullo y el mío no pueden estar juntos en el mismo lugar.

Si tan sólo pudiera decirte lo mucho que te quiero...
Lo mucho que me importas. Lo mucho que me preocupa que estes bien y que te vaya bien...

Una promesa si te hago, si tu no te despojas pronto de tu orgullo para decirme lo que hay en tu corazón para mi, yo si me voy a despojar del mio. Porque yo no puedo aguantarme las ganas de hacerte saber cuanto me importas. Cuanto te quiero y lo mucho que deseo tu bienestar. Aunque seas un cabeza dura, necio, terco y con serios problemas mentales. Te quiero, y me duele haberme enterado de lo que me enteré ayer. Y quisiera hacer algo por ti y se que no puedo.
No me has dicho nada. Por no querer "aguarme la fiesta". O porque no tienes la confianza de decirmelo. O porque eres orgulloso. Pero ya lo se. Y aunque no sabes que se, estoy contigo.

Te quiero montones. Y tambien te quiero golpear por burro.

Espero poder decirte esto de frente, pronto.

sábado, 4 de julio de 2009

Lo que aprendí aquí

Pensando en lo que he vivido aquí en T.B.C, y ahora que estoy a punto de regresar a mi querida P.D.L.A siento la necesidad de poner por escrito parte de mi aprendizaje aquí como evidencia de toda esta experiencia que definitivamente me ha marcado y que se convirtió en parte de mi desde 200207. Así que esta entrada pretende ser un condensado de notas de aprendizaje en mi vida, durante mi estadía "aquí":

Arriesgarme para alcanzar algo

Si bien es cierto que un riesgo es un albur, con certeza puedo decir que atravesar por todo lo que conlleva tomarlo resulta en muchisimo crecimiento y aprendizaje. Aún saliendo victorioso, pero mucho más, si no lo haces.

Viviendo sola

Vivir sola me permitió valorar y revalorar lo que tenía y lo que tengo. Nació en mí un profundo agradecimiento hacia mi madre (el amor siempre ha estado ahí), por todos los gestos de amor que tuvo y tiene para mí.
La experiencia de vivir sola también me enseñó a organizar y economizar mis recursos. No sólo el dinero pero mi tiempo y mi esfuerzo. Aprendí a separar y no tocar los gastos fijos. Aprendí a llevar un calendario de pagos.
Aprendí que el quehacer de una casa no se hace solo y que es mucho más fácil y menos cansado hacerlo de a poco diariamente, que de a mucho pero de vez en cuando jejeje.
Aprendí que es importante tener velas, linterna y pilas en caso de una emergencia. Aprendí que llevar una buena relación con los vecinos siempre es beneficioso.
Aprendí que hay que mantener una despensa básica en la alacena. y siempre algo que ofrecer de comer en el refrigerador, cuando recibes visitas inesperadas.
Aprendí que la mano fuerte de un hombre es necesaria y en ciertas ocasiones hay que pedirles ayuda (aunque eso me sigue costando trabajo).
Aprendí que la soledad no es buena compañía pero sí buena maestra. No estamos hechos para vivir solos. Estamos hechos para estar con los demás, para aprender de otros y para dar de lo que nosotros somos a los demás. Aprendí que las bendiciones que Dios da saben mejor si se comparten con otros. Aprendí a extrañar...

Trabajo, sus penas, frustraciones y las recompensas.

Evidenciar la inexperiencia puede y será causa de burlas por los compañeros de trabajo. Pero no hay que preocuparse. A todos les llega el turno de equivocarse y ser la causa de la risa. Y si no les llega, entonces llega otro novato a hacer de las suyas, jejeje.
Los jefes siempre encuentran la manera de obligarte a hacer lo que ellos quieren, aún cuando tu propuesta de solución sea mejor, si ellos no están convencidos, no se hace.
Los vínculos románticos entre personas que trabajan en la misma empresa son complicados y nada recomendables.
Evitar conflictos con los compañeros de trabajo es lo mejor que uno puede hacer, pero si los tienes, aclarar las cosas y finalizar en paz es lo mejor.
No importa cuanto le expliques al jefe lo que tardará un proyecto en realizarse. Si éste ya se comprometió con el cliente, ya te amolaste...
Mostrar respeto hacia las personas habla bien de ti :)
El baño es (fue) un buen refugio para "chillar". Pero antes de salir, uno se limpia bien las lágrimas, se moja la cara, se acomoda bien la ropa, sale y como si nada. A seguir trabajando.
No importa que tan bueno seas en lo que haces, algún día te equivocarás y se debe estar preparado para la "san juaneada" y para resolver lo que se tenga que resolver.
Pude ver con mis propios ojos que la apariencia física y la presentación de una persona sí tiene impacto en el sueldo, puesto y trato que la gente tiene hacia alguien.
Pero dar lo mejor de ti en lo que haces siempre trae mucha satisfacción, mucho aprendizaje y aumentos de sueldo :)

Por último
Ubicarme en las calles de esta ciudad fue todo un reto para mí. Soy mala para eso. Pero aprendí a preguntar. Si no se llegar o conozco un lugar pregunto y ya.
Aprendí los regionalismos de aquí. Aprendí el acento de la gente de aquí. Aprendí que resulta mucho más raro encontrar a alguien que haya nacido aquí en T.B.C que encontrar a alguien que venga de cualquier otro lugar del país.
Conocí un poco esta ciudad. Conocí sus principales municipios. Hay que reconocer que no es muy bonita en varios términos como por ejemplo la vista y el grado de delincuencia que tiene. Pero me llevo en el corazón todo lo bueno que Dios me enseñó a través de mi estadía aquí.
Me llevo en el corazón a mis compañeros de trabajo, a los amigosy personas especiales que pude conocer aquí de los cuales aprendí tanto. Debo reconocer que me costó mucho estar aquí, y sí lloré, y sí me confundí pero hoy más que nunca estoy agradecida con Dios el haberme permitido vivir esto, porque pude madurar un poco. Definitivamente no me voy como llegué. No me voy con cosas materiales (las tuve que vender y deshacerme de ellas me costó trabajo). Pero me voy con mucho más que cosas materiales. Me llevo mis experiencias. Me llevo mi aprendizaje. Me llevo mis vivencias. Me llevo mis lágrimas. Me llevo una actitud distinta. Me llevo la situada de pies en la tierra. Me voy así... con los pies en la tierra, pero con mis mismos sueños y anhelos, pero sobre todo un deseo inmenso de cumplir el propósito de Dios en mi.

Buenas noches!

domingo, 14 de junio de 2009

Debo reconocer que te extraño demasiado

Hoy quiero decir lo que no me he atrevido a reconocer, ni siquiera adentro de mí. Y al escribir esta entrada creo que estoy dando pasos. Por lo menos lo estoy reconociendo y comienzo a externarlo.

Hoy sentí envidia y lloré. Vi a un papá abrazando a su hija grande y vi a ésta recargándose sobre su regazo y surgieron emociones en mi. Primero, no las sentí. Sólo estaba siendo observadora, pero después llegaron y con ellas mis lágrimas. La verdad es que extraño mucho a mi papá. Sé que la muerte de un ser querido es algo que todas las familias enfrentan en algún momento. Y bueno, mi papá ya tiene tiempo que no está aquí. Se que está en un lugar mejor, estoy segura. De todas maneras no deja de hacerme falta.
Sobre todo ahora, que casi todas las imágenes de buenos hombres en mi vida se han caído.

Yo se que una persona madura aprende de los dolores, de los errores, de las experiencias propias y de otros. Y he tratado de madurar y tomar en serio mi papel y lugar, hoy en este mundo tan loco. Pero hay momentos, como el de hace rato, donde simplemente surgen las lágrimas, porque pasa algo que me evidencia cuanto desearía volver a verlo y abrazarlo y sentirme segura, sólo porque él está a mi lado.

Tal vez, esa parte de mi vida no está sana al día de hoy. Quizá porque yo misma no le he permitido sanar al negarme a aceptar que ha sido algo difícil de manejar para mi. Quizá me he engañado pensando que su muerte ha sido una prueba superada. Pero resulta que hoy me doy cuenta que no es así. Me encuentro deseando, como una niña chiquita, estar con mi papá.
Cómo desearía que él hubiera estado presente este viernes, en mi ceremonia de graduación. Estoy segura que se hubiera sentido muy orgulloso de mi.

Hay momentos en que podemos pretender ser alguien, que queremos ser pero que todavía no somos. Pero a veces... a veces simplemente se caen nuestras caretas y fachadas y nos logramos ver como realmente somos, simples niños con necesidades y toda la capacidad de amar sin reservas, sin prejuicios, sin engaños. Hoy al observar a ese papá con su hija, se cayó mi fachada y me vi.

Hay momentos en que no puedes esconderte más de ti mismo, que va de Dios.

lunes, 4 de mayo de 2009

Pensando en "The Shack"

Hola. Comienzo a escribir este blog con una pregunta en la mente. ¿Porqué quiero que alguien lea esto? Y la verdad es que en este momento no tengo una respuesta concreta. Ciertamente lo escribo para mí, pero quizá para alguien más. En algún momento...

Hace poco tiempo (semanas) me topé con La Cabaña a causa de mi madre. Ella quería que leyera este libro. Ella sabe que me gusta leer y también sabe la manera en que puedo hacer parte de mi las palabras escritas en un libro. Y debo decir que "La cabaña" me ha dejado impactada en muchos sentidos. Aunque hoy también encontré videos de predicadores que refutan terminantemente los conceptos teológicos sobre los cuales se basa, me quedo con mis conclusiones. Hoy al ver algunos videos del testimonio de su autor (W. Paul Young), no puedo evitar sentirme identificada con sus palabras y con su vida... el ciclo del ánimo y de desaliento y de cómo dependiendo en qué parte del ciclo te encuentras, dices verdades o mentiras. La fachada que uso para ocultar quien realmente soy y lo que realmente siento y pienso. Pero sobre todo, la constante del miedo a que la gente sepa sobre mi fachada. Este último enunciado me costó trabajo escribirlo y pasa por mi mente el borrar esas palabras, pero no lo voy a hacer, porque estoy tratando de ser honesta, al menos ahora.

La cabaña me impactó. Yo todavía no se qué es exactamente mi cabaña. Se que hay una. Y no quisiera entrar ahí. No se qué pueda encontrar. Lo que sí estoy segura es que si algún día tengo que entrar a ese lugar, no quisiera hacerlo sola. Quisiera entrar de la mano de Dios.



Para los que quieran más información sobre La Cabaña, pueden consultar:
http://www.theshackbook.com/